- Además de ese mal carácter de colegio puritano,
te has convertido en un salvaje depredador,
una rata avariciosa, un especulador engreído, palurdo
y déspota, un tirano sin compasión, un ladrón
de ideas ajenas, un aprovechado de los que son
más débiles, un cobarde, un manipulador
compulsivo, un mentiroso, un vendedor de humo,
un cruel y miserable; de los poderosos vasallo,
un corrupto sin compasión y un machista de opereta.
-Muy bien. De acuerdo.
-Pero… ¿por qué yo tengo dinero y tú no?
Inyecto cuerpos
tensos y suculentos
en mi conciencia sombría
para alimentar
mi otra conciencia
inmaculada, morbosa,
atenazada, silenciosa
y niña.
El artista desnudo

Amamanto
tu boca
abierta y caliente,
que va buscando
que la alimente
con mi pezón
en la pecera de las locas,
gota a gota,
desde mi riñón.
El artista desnudo

Ayer me admiré
sumergida en el espejo.
Me vi tenue, hermosa, sin complejos,
con la cara llena de sexo
buscando tus ojos,
introduciendo mis pechos
en tus párpados,
batiendo mis alas,
para ahogar el trino
de los pájaros.
Ayer me ordeñé
sin hacerme daño,
acariciando mi grifo,
columpiándome en tu tallo,
volviéndome invisible
de mirarte tanto.
El artista desnudo

Estoy abonando tu jardín
excrementando entre las ramas.
Me gustaría ser como Caín
pero como Adán, me reclamas.
Un Adán sumiso
que se come la manzana,
sabiendo que el paraíso
es el cuerpo de su hermana.
El artista desnudo

Fugaz es tu sonrisa,
fugaz, mi embeleso,
pero el deseo es eterno
si tiene que ser secreto.
Voy navegando sin rumbo
por el mar de las cantinas;
viendo llorar a mi madre,
viendo mi vida torcida.
Fugaces son las tormentas
como fugaces los vientos
que soplan en las velas
de mis malos pensamientos.
Voy alimentando los peces
que nadan en mi vejiga
mientras me voy ahogando,
sin apreciar como crece,
mi autoestima.
El artista desnudo

Con miedo y con frío.
Perdido,
sin mapa y sin ruido.
Escondido,
en el nido de tu cuerpo;
en tu ombligo,
para ver como trabajan
tus amigos
El artista desnudo

Se ocultó el sol
en el horizonte rojo
de tus labios
para que brillen los luceros
de tus pezones grávidos
sobre el mar cristalino
de mis ojos verdes.
Si pudiera dormir
dejaría de verte,
pero sin soñar nada
que no brillara
como brillan tus areólas
en mi mirada.
El artista desnudo

Vacío los días
de tu frustrante ausencia,
y vivo sin vida
el desesperado deseo
de beber la savia
que te escurre
mía.
El artista desnudo

La niña de mis ojos
borda lágrimas
que luego cuelga
de mi pena,
como cuelga el arco iris
de esa lluvia ácida
que bautiza mis excesos
contigo,
en silencio.
El artista desnudo

Me muero en un lamento,
contagiada por el miedo
a no sentir asco,
aunque quiero.
Me abandono estremecida
a la incandescente mirada
que me abrasa,
en un suplicio de piropos
violentos.
Mi obscenidad es un grito
latiendo,
en un instante
eterno.
El artista desnudo

La luz quebró la noche
que anidaba en tu mirada oscura,
y me iluminó las manos,
para volver consagrada
a su luna,
desnuda
y sola.
El artista desnudo
Te espero en el quicio de mi cueva,
cantando con las flores del jardín.
Cuando llegues; no me abraces.
¡Desnúdame la noche!
y acaricia mis sueños
con tu piel.
El artista desnudo
Los ojos sonríen,
y los labios descorchan
un hambre terrible;
libidinosa.
Las bocas pelean furiosas
y los corazones embisten
los pechos
con rabia.
Sangre, flemas y esputos
fluyen por la garganta,
permitiendo a los suspiros
revolcarse en la hemorragia.
Los dientes rechinan,
con el ruido de los huesos
y las lenguas se devoran
con ansia...,
mientras te beso.
el artista desnudo


Tengo una bomba en la mano
y la conciencia dormida.
Sin perder la erección
y con la mecha encendida
te arrojo mi corazón
y te deshago la vida.
elartistadesnudo

El tren de mi vida,
llega a toda máquina
por tus vías convergentes
hasta mi cama
de esperma y piedras,
perfumada.
Amazona altiva
que cabalgas por mi cielo
nublado de mimosas;
¡tira de la brida!
para que cese la lluvia
de paradojas.
El artista desnudo

Desviadas,
vamos rectas
la una a la otra,
buscando horizontes
en forma de labios,
por donde sale el sol
en forma de clítoris
rosa brillante,
deslumbrando
mis besos,
mis ansias,
mis ganas.
Por donde
sale el mar,
en forma de flujo,
del pozo rojo
de la vergüenza.
El artista desnudo

Tu mirada me encandila
entre la espuma caliente
de mi orina.
Con la virtud transparente
y esa cara submarina
que si la miro de frente:
me ilumina.
El artista desnudo

Soy yo.
Soy aire, en un escaparate
de cartón.
Soy piel, en un espejo
sin rubor.
Soy piel y aire – suplico -
para el amor.
Soy papel higiénico.
Soy yo.
El artista desnudo